La escasez de fuentes de energía primaria, puede comenzar a operar como un "factor restrictivo" para la expansión de la economía argentina, advirtió un informe del Ieral, de la Fundación Mediterránea El estudio alertó que en el caso del gas, Argentina está perdiendo el liderazgo regional, ya que la participación de la producción local respecto de América del Sur descendió de 37,6% en 1999 a 24,9% en 2010. En el caso del petróleo, puntualizó que la participación de nuestro país en la región cayó de 1,21% en 1997 a 0,79% en el presente.
El documento indicó que la producción de petróleo tuvo un aumento sostenido entre los años 1990 y 1998; a partir de allí sufrió "una merma ininterrumpida hasta tocar un piso de 651.000 barriles por día en 2010".
"En 12 años, la producción de petróleo del país cayó un 27%, y ya se ubica en niveles similares a los registrados en 1993", destacó.
Desfase
Para el caso del gas, el Ieral señaló que el comportamiento es similar aunque con cierto desfase temporal. Así, detalló que la producción de gas se incrementó significativamente hasta 2006, luego verificó en cuatro años una disminución del 13 por ciento, a contramano de la tendencia a nivel mundial. En cambio, contrastó que a nivel mundial la producción de petróleo creció un 12% durante el lapso 1998-2010, y un 1% en el plano regional; mientras que la de gas trepó mundialmente 11% entre 2006 y 2010, y un 7% en la región. "Todo esto, en un período en el cual los precios internacionales del petróleo y el gas se situaron en niveles récords", resaltó.
El informe juzgó que la situación "se hace más preocupante si se considera que los niveles de consumo actuales, tanto de petróleo como de gas, conforman un máximo para las series para las cuales se tiene registro". Al respecto, explicó que por esta dinámica, el saldo de producción (después de consumo) se deterioró significativamente e incluso, en el caso del gas, implicó el cambio de "exportador a importador neto de la fuente de energía".
"Luego de nueve años de ser exportador neto de gas -entre 1999 y 2007-, Argentina necesitó importar el fluido para abastecer la demanda local en 2008, 2009 y 2010, año el en cual el saldo negativo de producción tocó un piso sin precedentes de -3,2 billones de metros cúbicos anuales", concluyó el informe del Ieral.